09-10-1998
José Saramago es el nuevo Premio Nobel de Literatura
La Academia Sueca destacó su imaginación y su ironía. También dijo que reconstruye una realidad difícil de aferrar. En el Vaticano criticaron su visión antirreligiosa
Si no hubiese sido por una casualidad, él hubiera sido el último en enterarse. José Saramago, el escritor portugués, estaba en el aeropuerto de Francfort esperando un vuelo que se retrasó. Unos segundos antes de embarcar recibió un mensaje de su editor: No embarques. Tienes el Nobel. Así lo supo. Segundos antes, lo empezaron a difundir todas las agencias de noticias.Ayer, cuando eran las 13 en Frankfort y también en Estocolmo -las ocho de la mañana en la Argentina- el secretario de la Academia Sueca, Sture Allen, dio el nombre del Premio Nobel de Literatura de este año. Allen dijo que el escritor portugués gracias a parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía, reconstruye y hace palpable una realidad difícil de aferrar.Saramago nació el 16 de noviembre de 1922 en un pueblito costero llamado Azinhaga. La familia era humilde: el joven -entonces se llamaba José de Souza- tuvo que dejar el secundario. Fue desde operario en un taller metalúrgico hasta empleado en una editorial y periodista. Desde 1969 es miembro del Partido Comunista.En 1947 escribió una novela, Tierra de pecado. Después publicó dos libros de poesía. Pero se puede decir que su carrera literaria empezó en 1977, con Manual de pintura y caligrafía.Sus libros más conocidos son Alzado del suelo (1980), Memorial del convento (1982), El año de la muerte de Ricardo Reis (1984), Historia del cerco en Lisboa (1989), El evangelio según Jesucristo (1991) y Ensayo sobre la ceguera (1996). El mes pasado estuvo en nuestro país presentando su último libro: Todos los nombres.Algunos problemasCon El evangelio... tuvo algunos problemas: hubiese sido candidato al premio de Literatura Europea en 1992 si Sousa Lara, entonces subsecretario de Cultura, no hubiese presionado en su contra por atentar contra el patrimonio religioso de los portugueses.Ayer, ante las críticas que llegaron del Vaticano, el Premio Nobel de Literatura contestó: El Vaticano ha andado opinando sobre cosas que no sabe ni tiene la capacidad de comprender, como la literatura.Saramago -quien, desde 1993 vive en un pueblo del arrecife canario de Lanzarote, España- dijo también que el premio es importante para el idioma portugués, porque alcanzará a un mayor número de personas y de lectores.Los honores y el metálico -938.000 dólares- le serán dados el 10 de diciembre en Estocolmo. Los recibirá de manos del rey Carlos XVI.
Diario Clarín, 09/10/1998 |