| Después de todo, un ciego
cuenta con una limitación
muy grande, cual es la de
perder la vista.
Y sin embargo, precisamente
por la concentración
que requiere el acto de
ver, es que, al no tener
vista, pueden concentrarse
más, en los otros sentidos.
…Y no los engañan con el
cambio….y hasta se dan
cuenta si los están
engañando, por el tono
de voz que escuchan, y
que saben interpretar a
la perfección.
Aunque dependen de que
alguien los ayude a cruzar
las calles, o asimismo,
dependen de que les lean
los nombres de las
estaciones de tren, o
los nombres de las calles,
los ciegos, en general,
saben muy bien dónde están
parados, y saben todavía
más, que distinguir un
mosela
de un borgoña, o de un
cavalcanti, etc.
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