Devenir |
Muy bueno
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Cada martes, el tren cruzaba esta tierra. Cada martes, desde las ventanillas turbias se distinguía una mancha corriendo por el campo. La locomotora silbaba tres veces.
Si alguna vez el tren se hubiera detenido, habrían descubierto al niño agitando los brazos, saludando al humo en el viento con ojos de ilusión y asombro.
Lento es el tiempo cuando sólo existen los martes.
La mancha se agrandaba en la distancia. Ya corría por un atajo hecho de pasos, de pastos aplastados, en el apuro de martes. Tres silbidos sin humo.
Hoy la mancha pequeña y opaca, apoyada en un bastón hecho de una rama con brotes de martes, al final de un camino de asfalto, mira sin ver un tren que, veloz, corta la luz y el tiempo.
monica aramendi
Subido por monica aramendi
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25/03/08 | 17:37: Marisa dice:
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Muy bueno, Mónica. Me encantó la poesía de sus frases y el mensaje implícito. Corto, profundo, apunta a lo esencial. Excelente!
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10/03/08 | 08:24: estela passaglia dice:
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Excelente corto ... en tan poco espacio cuentas toda una vida!... Muy bueno! Felicitaciones!
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