EL VIAJE FINAL |
El viaje final
La última barca se perdió en los confines de la noche, dejando una efímera estela de fuego donde la negrura devoró su paso, ahora el silencio es el protagonista de este mundo vacío donde se agotaron las palabras, en el cual callaron los sonidos. Mis pies aferrados a la quietud se niegan a acompañar mis brazos extendidos, que vanamente intentan detener la partida, miro sin ver y aún así escucho voces que ya no están; imagino que quizá pueda estar equivocado, que mi perspectiva sea incorrecta, tal vez allí todo es como entonces, como hoy, como siempre. Un juego de la imaginación es la excusa perfecta para ignorar la realidad, no estoy preparado para afrontarla, si alguna vez estuve listo para este momento fue cuando niño, luego el tiempo trajo los pecados y estos las culpas; no lograré pasar la prueba.
Espero de mi piel una respuesta que desmienta lo que creo, me harto de esperar a sabiendas que no llegará, pero no hay problemas soy dueño de todo el tiempo. No he sido un hombre valiente, no tengo porque cambiar ahora ni negarlo, temo. La idea gana espacio en mi mente mientras el terror se magnifica, comienzo a creer, en realidad a comprender; he sido yo el que partió, son mis ojos los que entraron en la penumbra, es mi cuerpo el que tomó descanso, es mi vida la que se detuvo; al fin se como es la muerte y no me seduce. Mi vida debería estar pasando ante mi, seres queridos deberían haber venido a buscarme, pero entiendo que fueron excusas que otros crearon y yo adopté ante el mismo miedo; estoy solo.
Una luz se abre en un punto fuera de mi alcance, pero aún así se que está allí, me acerco a ella con vergüenza y finalmente estoy en el límite ¿de la cordura? Hay un paraíso, existe algo tras la barrera, es bellísimo, es... Dios.
Carlos César Contesti
www.argentinaenletras.com.ar
Subido por Carlos Contesti
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