VIAJE AL CIELO |
Viaje al cielo
¡Un cohete para llegar hasta el cielo! – había dicho su tío y en la inocencia de sus cinco añitos creyó, se imaginó sentado en la cabina llena de luces y botones, dirigiendo el rumbo de la imponente nave y mirando ávidamente por la ventanilla. No se distraería con los cometas, tampoco lo haría con las estrellas fugases; apenas si miraría un poquito el patio de su casa desde arriba, solo para asegurarse que su perrito estuviera bien, sería imposible llevarlo, siempre hace caca por todos lados y alguien seguro se enojaría. Eso sí, le dejaría doble ración de comida y agua, además de su trapo preferido, ya que mamá estaría de viaje a su lado y no podría atenderlo.
Podía imaginarse su alegría cuando él, asomado a la ventana más grande le gritase: ¡Ahí, mira mamá, ya no llores más, ahí está papá, ábrele la puerta para que entre, lo llevaremos de vuelta con nosotros!
Carlos César Contesti
www.argentinaenletras.com.ar
Subido por Carlos Contesti
| Comentarios - Escribí tu comentario |
|
|