¿Y si las Sombras Pensaran? |
Bueno
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La luz me da vida y resalta mi oscuridad, adopto la forma de quien me haga el honor de acompañarle en su camino, soy inmortal en tanto la luz lo sea, aunque vivo huyendo de ella, y me gusta observar el comportamiento de los llamados humanos, al fin de cuenta las sombras aprendemos según la persona u objeto que nos mueva.
Soy una sombra… si una sombra, de las que las personas ven proyectando su silueta en el suelo a la luz del sol, o la que proyecta un árbol a sus pies, las que simplemente necesitan un poco de luz para darse a conocer, irremediablemente destinadas a funcionar como consecuencia de un objeto expuesto a la luminosidad, algo innecesaria nuestra existencia pensarán algunos, incluso yo mismo.
Hoy tuve la oportunidad de ser un rato sombra de un mendigo, fue una experiencia no muy grata, tuve que presenciar e incluso proyectarme en la basura que el pobre hombre investigaba, por un trozo de algo comestible o similar, y vi como se metió a la boca los restos podridos de una manzana, en tanto note otra sombra que viajaba con un hombre más “decente”, la cual se burló de mi desafortunada figura proyectada en la basura, pero no se extrañen, las sombras aprendemos esos malos hábitos de las personas.
Los humanos no parecen darse cuenta que sí tenemos conciencia, de hecho aprendemos distintos temas de acuerdo al individuo u objeto que proyectemos, por ejemplo tuve la oportunidad de ser sombra de un soldado, y presencie como sacó una pistola y mato a un famoso guerrillero allá en Bolivia, o una vez fui sombra de un filólogo, les aseguro que los escritos de Saramago y Barthes son ilustres, y en una ocasión fui sombra de un inmigrante, se sorprenderían de ver los ojos llenos de responsabilidad, esperanza, anhelo y miedo de esta persona, al querer pasar una línea imaginaria, que a pesar de no existir en sí, se da el lujo de ser un obstáculo formidable de los humanos para los humanos.
En fin, talvez se cuestionarán algunos como cambiamos las sombras de un individuo a otro, pues es sencillo presten atención: en el momento que nuestro “dueño” pasa por un lugar oscuro, por ejemplo a la sombra de un árbol, en la que nosotros como sombras perdemos por completo la figura humana o lo que sea que seamos, ya que el objeto que representamos no está contra luz, otra sombra nos releva y se encarga así de proyectar la figura de su nuevo individuo. Mientras tanto nosotros nos colocamos en el lugar en que nos diluimos, en ocasiones varias sombras, esperando nuestro turno para ser siluetas de lo que nos adopte, ya sea persona, animal, vegetal u objeto… y si acaso esta parte de nuestra existencia les parece tonta, pues deberían primero examinar las acciones ineptas que ustedes nos hacen ser testigos, a nosotros sus pobres sombras.
Ahora bien: en este momento tengo la fortuna de ser sombra de una niña, adoro a los infantes hacen todo más sencillo, ya el indigente anterior lo dejé, porque paso por debajo de un techo que me hizo perder su silueta, la cual adoptó de inmediato otra sombra que curiosamente fue la del hombre “decente” que se burló de mí, y les confieso que quise vengarme por su anterior mofa, pero tan solo le deseé suerte, al fin de cuentas la va a necesitar.
La niña y su sombra, o sea yo, no paramos de saltar mientras nos dirigimos al hogar, la madre y su sombra nos toman de la mano, y la niña le cuenta a su mamá lo que hoy aprendió en la escuela, “por lo visto a temprana edad las matemáticas aún causan gracia”, me dijo la sombra de la madre, y después me comentó que había sido sombra de una gaviota antes de estar a mi lado, “las gaviotas son mas libres que los humanos, porque no están naturalmente atadas a la tierra” finalizó.
Ya llegamos a la casa, la niña deja su maleta y nos dirigimos a comer, la infanta habla alegremente con su mamá, pero yo noto un tanto extraña a la madre, parece estar preocupada y mira constantemente el reloj, la niña por su inocencia no lo nota, pero yo que conozco las actitudes humanas desde que soy una sombra, sé que su rostro refleja infelicidad.
Alguien golpea la puerta, la niña se asusta un poco pero la madre está aterrada, rápidamente agarra a la niña del brazo y la lanza, junto conmigo por supuesto, en la habitación. “Amor cierra con llave que ya regreso”, dice llorando, oigo como desde el otro lado la puerta se abre y escucho la voz de un hombre, les confieso que estoy asustada, al igual la niña que ya se ha soltado a llorar, la madre está gritando, impresionante, son gritos de dolor mezclados con carcajadas grotescas del hombre, escucho una especie de forcejeo me parece, estoy oyendo objetos que caen al suelo entre el llanto y la desesperación de la madre, aunque les confieso que en este momento ya no la oigo .
La niña decide meterse debajo de su cama, estamos atentos en la oscuridad y otra sombra ha tomado mi lugar, y se prepara a seguir los movimientos de la infanta. Oímos pasos que se acercan a la puerta despacio, cuando la niña se da cuenta que no hizo la orden que le designó su madre sobre el cerrojo en la puerta, y sale con su nueva sombra deprisa para cerrar con llave, pero ya se acaba de abrir bruscamente la puerta y golpea a la niña, que cae con la boca rota.
Aparece un hombre, tiene la camisa manchada con sangre y parece estar borracho, es bastante alto y con una gran barriga, es todo un monstruo grotesco, y la niña de nuevo aterrada se mete debajo de la cama y de nuevo soy su sombra, el hombre rápidamente la agarra por la pierna y la tira en la cama, la niña está llorando pidiendo piedad, en tanto el hombre se empieza a bajar los pantalones, la niña en shock no pone mayor resistencia mientas el hombre la está penetrando, o dicho más popularmente, violando.
Que les puedo decir en este momento…, soy la sombra de una niña en proceso de violación, la atmósfera está llena de tristeza y peste a licor, lo único que quiero en este instante es poder tener la capacidad de proteger a la niña y matar a ese hombre, por lo tanto la impotencia me está carcomiendo, y la otra sombra, la del violador, no hace más que pedirme perdón, se nota su desesperación y la vergüenza que siente por el hombre que la proyecta.
Finalmente está terminando, la niña esta sangrando en torrentes, el hombre se levanta con su despreciable cara de satisfacción, y ve por un instante a su víctima destrozada, lo cual le inquieta, y agarra un lamparita de noche que está al lado del oso de peluche, y con ella se esmera en golpes contra la niñita hasta matarla.
Ya es otro día, la niña es puesta en el ataúd, y por cuestiones de suerte aún sigo siendo su sombra, ya que los muertos también nos proyectan, y en este momento acaban de cerrar el sarcófago conmigo adentro, están bajando la caja a no sé cuantos metros en la tierra, por lo tanto me quedaré en la oscuridad por el resto de los días, hasta que este ataúd vuelva a ser abierto, talvez esta sea una forma de muerte en el mundo de las sombras.
Es horrible ser sombra de un humano, somos testigos de la estupidez que ellos emanan, por eso prefiero quedarme toda la eternidad en este cementerio, antes de ser sombra de una persona otra vez, talvez si los hombres y mujeres buscaran hacer a sus sombras sentir orgullo de proyectarlos, todo sería mejor.
Luis Aguilar, http://venascr.blogspot.com/
Subido por luis
| Comentarios - Escribí tu comentario |
12/10/08 | 11:18: mabel dice:
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Hola Luis...!que buen tema y que bièn desarrollado! Nunca hubiera podido imaginarme ser sombra de otra persona.
Muy bueno.
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12/10/08 | 05:57: victor hugo dice:
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una idea realmente muy original de relatar lo que piensa una sombra, con buenos ejemplos, bien escrita y con un final insospechado...elementos que son imprescindibles para que un relato sea leido con gusto hasta el final.
felicitaciones luis.
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