Navidad en Iraq |
Navidad en Iraq
Johnny ajusto la correa de su M-16, como siempre le habia tocado ser el soldado de vanguardia de su peloton. La noche estaba fresca, agradable. Quizas gracias a eso, el y los compañeros que lo seguian a prudente distancia podian aguantar tanto chaleco a prueba de balas, casco, cinto con cantimplora y municion para el rifle. En el caso de Johnny, el llevaba mas peso ya que cargaba una pistola no reglamentaria. La pistola era una Colt .45 fabricada en 1913 que su bis-abuelo habia portado en la campaña de Mexico contra Pancho Villa y en las trincheras de la Primera guerra mundial. Despues el abuelo la porto en las playas de Normandia durante la Segunda guerra, y su padre en Vietnam.
Dentro de su familia y ciertos circulos militares, la pistola era legendaria. Se decia muchas veces habia salvado la vida de su portador. Quizas por eso sus superiores sabiendo la historia de esa venerable pistola hacian ojo ciego a que Johnny la portara.
Mas aun, cumpliendo con la leyenda, durante una emboscada al Humvee en el que entraron a Iraq, la certera punteria de Johnny con su pistola lo salvo a el y sus compañeros de ser volados por un partidario de Saddam armado con una granada cohete. Aunque otros en el Humvee habian visto el peligro antes que el, ninguno de ellos, impedidos por el encierro dentro del Humvee alcanzo a mover su M-16 o M-4 lo suficientemente rapido para eliminar el atacante. Pero Johnny con su pistola lo pudo hacer.
Los meses habian pasado, y con la captura de Saddam, todos esperaban que las cosas mejorarian en Iraq, pero el toque de queda todavia estaba en efecto, hasta en el pequeño y amigable pueblo cercano a Singar en el Noreste del pais que el peloton donde servia Johnny patrullaba para asegurar que el toque de queda era respetado.
Poco a poco los soldados se habian acostumbrado al desierto y la dicotomia de Iraq, aunque todos ellos añoraban sus hogares del otro lado del mundo, algunos se habian aclimatado mas que otros a vivir en el "wild wild west" de Iraq.
Uno de esos era Johnny. De dia el lugar donde vivian parecia algo de una pelicula de Rodolfo Valentino, o de Lawrence of Arabia. De noche la falta de luz electrica convertia el pueblo y sus alrededores en algo casi magico. Las estrellas eran realmente como fuegos ardiendo en la boveda celeste.
Pero la gente del pueblo sufria mucho todavia, sobre todo los niños ya que no habia ni escuela ni hospital en el pueblo.
Como la luna nueva habia comenzado el dia antes, en esa noche de vispera de Navidad, la unica luz que guiaba la patrulla eran esas estrellas.Y la esporadica luz de una vela o una lampara de kerosen vista a travez de las rendijas de una delapidada puerta o una humilde ventana.
A Johnny y a sus amigos le hubiera gustado poder pasar la Nochebuena en una calida tienda de campaña, escuchando canciones Navideñas y disfrutando de la camaraderia de los otros grupos, pero al tirar la moneda a ellos les habia tocado la patrulla.
Johnny sabia que estaba distraido, que no era buena idea dejarse arrullar por la belleza del lugar y de la noche. Pero no lo podia evitar. Tratando de poner su mente en otra fase mas alerta, Johnny quito la correa de la carabina de alrededor de su cuello y tomando el M-16 por la manija de soporte trato de mejorar su paso. Como siempre, mientras la patrulla que lo seguia caminaba mas por el medio de las arenosas calles, Johnny como vanguardia lo hacia mas cerca a las casuchas de barro que lindaban las calles.
De repente y sin aviso alguno dio un traspies, la bota de su pie derecho golpeo contra un desnivel en la acera y para detener su caida Johnny tuvo que soltar su rifle.
Cuando su mano pego contra el suelo, el impacto fue como algo que nunca habia sentido. Y al caer su mano dio contra un charco medio congelado rompiendo la liviana capa de hielo que lo cubria. Johnny se asombro ante eso!
La noche no estaba lo suficientemente fria como para que hubiera hielo de ninguna clase! No solo eso, pero ahora se sentian gritos y lamentos! La sangre de Johnny se lleno de adrenalina, estaban bajo ataque? Desesperadamente tanteo donde su rifle habia caido. Pero solo sintio tierra bajo su mano. Levantandose a una posicion defensiva, Johnny descubrio que una fuerte luz en el cielo illuminaba a su alrededor. Evidentemente alguien habia lanzado una señal cometa para illuminar. Pero como podia ser, el solo se habia caido hacia un segundo. A menos que lo que el creyo un traspie fuera en realidad el golpe de una bala contra su chaleco.
La azulada luz del haz de la señal le permitia ver claramente as su alrededor. Su M-16 no estaba en ningun lado! Seguramente el se habia desvanecido debido al impacto contra su chaleco y alguien habia tomado su rifle. Y mientras su mente trataba de crear explicaciones para lo inexplicable se dio cuenta que la luz seguia brillando sin caer ni disminuir. Johnny penso que estaba equivocado que en ves de señal la luz proveia de un helicoptero. Pero ningun sonido a motores ni helices se escuchaba! Solo los gritos y lamentos y llorar de niños que se cortaban abruptamente. Sin pensarlo mas Johnny desenfundo su pistola y levanto el martillo.
Unas sombras aparecieron cerca de el. "Alto!" Grito Johnny tomando punteria.
Pero la cara asustada que lo confrontaba era la de una hermosa mujer que abrazaba un niño que aunque parecia recien nacido miraba al mundo con unos enormes ojos llenos de inteligencia. Un hombre con cara de cansancio y tristeza trataba de abrazar a la mujer y al niño para protejerlos.
Detras de las tres figuras que se acurrucaban frente a el, aparecio un grupo de antorchas, a la luz de esas antorchas Johnny miro asombradamente a su alrededor, el soñoliento pueblito Iraquis habia crecido! Aunque las casas que las llamas revelaban eran parecidas a las que ya tan familiares le eran, estas eran mas grandes y ni un solo de los desmarañados automoviles o camionetas tan comunes del pueblo que Johnny conocia tan bien se veia en las calles.
Las antorchas reflejaban en espadas y cueros lustrosos y en los cuerpos ensangrentados de varios niñños y bebes que en frente de los horrorizados ojos de Johnny ahora parecian cubrir las calles a su alrededor.
De una casa cercana una mujer aparecio en la puerta y salio corriendo con un niño en brazos y con otro aferrado a su mano. Uno de los soldados que Johnny miraba asombrado y espantado levanto una lanza y con asesina punteria la lanzo contra la mujer, la lanza penetro niñño y madre! Antes que la mujer y su niño tocaran el suelo la espada del hombre cortaba el otro niño casi en dos.
Sin darse cuenta la pistola en su mano bramo y el asesino de los inocentes se doblo ante el impacto de las pesadas balas.
Pero ni siquiera el vaciar de la pistola que encontrara otros blancos paro la horde.
Tratando de empujar a la mujer y al hombre para que corrieran hacia la oscuridad de un callejon, Johnny solto el cargador y rapidamente introdujo otro. Si solo tuviera su M-16!
Corriendo detras del hombre y la mujer, Johnny disparo tres veces y tres antorchas cayeron al suelo.
Johnny no queria pensar. De seguro era una pesadilla y pronto despertaria dentro de la carpa. Pero todo a su alrededor tenia forma, olor, ruidos. Por el costado del ojo Johnny vio tres sombras aparecer. Instintivamente apunto la pistola, pero antes que pudiera apretar el gatillo, la mano de la mujer apreto su brazo. Y aunque no comprendia el idioma, Johnny comprendio que los tres recien llegados eran amigos de la pareja y del niño.
Los recien llegados parecieron cubrir a la pareja con sus largos mantos.
Y Johnny vio pasar a los asesinos a pocos metros de ellos como si hubieran sido invisibles. La mano de la mujer todavia en su brazo parecia emanar una luminosidad propia. Y aunque Johnny estaba seguro los enemigos verian esa luminosidad todos pasaron de largo. Dejando detras renovados lamentos.
Quedadamente Johnny se acerco a la esquina del callejon y con su pistola lista vio alejarse las antorchas. Cuando se dio vuelta para retornar al grupo que habia dejado atras solo vio un vacio callejon. La pareja y sus tres acompañantes habian desaparecido. En su lugar Johnny vio que sus compañeros se acercaban como si nada hubiera pasado.
Al dar un paso hacia ellos su bota tropezo con algo. En la rosada luz del amanecer Johnny vio que habia tropezado con su rifle.
Cansados pero felices que la Navidad habia llegado, y que patrullar el pueblo habia pasado sin incidente alguno el peloton volvio al campamento justo para desayunar con un plato de humeantes panqueques con huevos y jamon que cubrieron con enormes cantidades de almibar.
Varios cafes despues, Johnny se sento y extrajo su pistola. Quitando el cargador conto los tiros que quedaban en el. Eran tres y uno en la recamara. Evidencia de que tres cartuchos del cargador de siete tiros que el habia puesto luego de vaciar la pistola por primera vez, habian sido usados. . .Acercando el caño a la nariz el efuvio a polvora confirmo que la pistola que el siempre mantenia limpia acababa de tirar.
No cabia duda. El la habia disparado, pero ninguno de sus compañeros habian oido nada. Todos riendose decian lo mismo, que lo habian visto tropezar, soltar el rifle y levantarse con la pistola en la mano y los ojos enormes tal como si hubiera visto a Osama-Bin-Laddin!
Cuando le llego el turno en la computadora, Johnny abrio sus e-mails. Toda la familia le habia escrito, pero sus ojos pronto gravitaron al de su madre.
"Querido Johnny, Feliz Navidad! Algo extraordinario sucedio esta mañana! Cuando llegamos a la iglesia toda la congregacion estaba dando saltos de gusto, un donor anonimo dejo una enorme pila de antiquisimas monedas de oro en la piedra baptismal, con eso la Iglesia va a poder construir el hospital de niños que tanto nos dijiste se necesita en el pueblo de Iraq adonde estas. Todos en la Iglesia dicen que cuando encontraron las monedas habia mucho perfume a mirrah e incienso....Asi que algunos dicen las deben haber dejado los Reyes Magos.... Con cariño, tu madre."
Subido por Jorge Eduardo Alberto Arbones
| Comentarios - Escribí tu comentario |
04/01/09 | 10:55: Dharma dice:
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Excelente e impresionante texto. Felicidades.
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