Sin nombre |
Excelente
- 1 voto
Bulto en mano bajó la ladera de Yuanyang, atravesando las inundadas terrazas de arroz. Debía deshacerse lo más pronto posible de aquella maldición que solo el río Yangtze podía llevarse. Había nacido niña.
Subido por Dharma
| Comentarios - Escribí tu comentario |
09/01/09 | 11:38: Jorge Eduardo Alberto Arbones dice:
|
Imposible decir otra cosa que "Extraordinario" Como me gustaria poder escribir asi!
Jorge
|
|