Otro día en el prado.- |
Muy bueno
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Lunes, 17 de octubre del 2008, 12:30.-
Luego de despedirme de mis amigos a la salida del liceo, tomé el habitual camino de retorno a mi casa, que atravesaba el prado. Ya me había acostumbrado al trayecto, tanto que llegué al punto de disfrutar del ambiente, alejado de las calles congestionadas de gente y atestadas por el insesante rugir de los motores de los vehículos que transitaban por ellas. Era insoportable, hecho por el cual me sentía a gusto en aquél lugar. Muchas veces, cuando por casualidad faltaban profesores (bendita suerte), aprovechaba la situación y me tiraba en un claro a leer o a escuchar música en mi mp4. Cuando iba con compañeros hacíamos una ronda y charlábamos, acompañados por un refresco y algún que otro envoltorio de papas fritas o algo por el estilo que comprábamos en conjunto. Pero yo prefería la soledad, no es que los odiara a ellos, sino que era porque de esa forma podía pensar, relajarme y dejar divagar la imaginación, factores importantes que me inspiran para escribir cuentos cortos, mi hobby favorito.
Al igual que en esas ocasiones, accedí a mis deseos de pasar un rato en el prado. Encontré un espacio vacío junto al arroyo Miguelete cubierto por una agradable sombra, y me senté sobre el césped, dejando la mochila a un lado. Cerré los ojos, y dejé que una brisa me acariciara suavemente, al tiempo que aspiraba el aire y lo soltaba con lentitud. ¡Realmente me sentía a gusto en ese lugar!, ¡cómo lo amaba! Tomé mi mochila y extraje un bloc de notas donde anotaba todo cuanto se me pasara por la cabeza: había una mezcla de dibujos, cuentos cortos (algunos inconclusos), y letras de canciones de mis bandas preferidas, como Iron Maiden, Rata Blanca, Lacuna Coil, entre otras de ese género, todas dispersas sin orden. Podía haber un dibujo de un árbol, al lado una parte del estribillo de una canción y debajo una situación donde el villano del cuento derrota al héroe y le da muerte, cosa que nunca sucede en las novelas ni en las películas que se ven en la tele. Por ese motivo es que trato de evitar ver películas en la televisión, (salvo en alguna ocasión especial), aunque no cumplo lo mismo con los libros. Es tanta la fascinación que tengo por ellos que se me hace difícil despegarme de uno.Recuerdo una vez cuando visité una de las tantas librerías de Tristán Narvaja, en la mañana de un sábado de mayo, que tuve que pedirle a la sorprendida cajera una nueva bolsa para llevar la cantidad de libros que había adquirido; unos catorce en total, usados obviamente, pero legibles al menos. La muchacha sonreía, afirmando que nunca había visto algo similar en un joven de mi edad, (tengo diecinueve). No supe qué contestarle, sino que le dediqué una sonrisa y me retiré del local con las dos bolsas, una en cada mano. ¡Deben imaginarse la cara de sorpresa de mis padres cuando me vieron con semejante cantidad de libros!, hasta el día de hoy no puedo olvidar sus caras de asombro, ¡¡¡que divertidas parecieron!!!
Busqué una hoja vacía, y me tomé un tiempo para pensar qué iba a hacer en ella. Finalmente, cuando tenía en mente aquello que iba a proyectar, una voz amiga me llamó al atención.
-Hey, Favio, ¿cómo andás?-
Me di media vuelta y me encontré con Roxana, una compañera del liceo.
- Y, con los pies, creo- respondí, y, mirando como ella se reía, añadí:- no, ando bien. ¿Y tú.-
- Bien, gracias. Estoy con Fabiana, Juan, Marcos y Bruno, por allí- dijo, señalando un punto por entre los árboles. - ¿Quieres venir con nosotros?.-
Medité la respuesta por unos instantes; me disgustaba la idea de dejar lo que iba a ser, pero un poco de sociedad me haría bien.
- Bueno, voy- le respondí finalmente, y luego de meter el bloc de nuevo en la mochila me dirigí junto a ella y la seguí hasta encontrarme con los demás.
Ya tendría otra oportunidad en el futuro donde pudiera sumirme en mis pensamientos, y relajarme del mundo social que me rodea todos los días...
Subido por Favio Martinez Freitas
| Comentarios - Escribí tu comentario |
01/02/09 | 08:43: Favio Martinez Freitas dice:
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Hola! Este es mi primer cuento que ingreso en este foro, asi que no se esperen algo mas alla de lo normal. En lo que respecta al contenido del cuento, lo tomé de un caso sencillo, (puesto que no pude pensar en algo mas creativo que relatar), por lo que cualquiera de nosotros pasaría; digamos algo normal. Casi siempre planeo escribir sobre aventuras, criaturas siniestras y héroes legendarios, todo sucediendo en la Epoca Medieval. Esta vez decidí cambiar las cosas. Espero su comentario, que afirmo, no importa si es bueno o malo, lo único que pido es que sea con sinceridad. Quizá en la brevedad suba otro cuento, así que me tendrán que aguantar un poco más. Hasta la próxima edición!!!
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