Ayer... |
Ayer
Cada mañana era un beso al despertar y alguna flor arrancada de cuajo en un paseo de sueños y de almohadas, una sonrisa perlada, una mirada voluptuosa, una caricia presurosa y un sensato amor irracional. Cada tarde una promesa en el jardín, un sí inútil de fingir y un no mentido por mentir. Pero la noche era otra cosa...igual pero distinta, normal pero riesgosa. Era la hoguera demorándose en el fuego, era el misterio del juego de los dedos, del cáliz de los senos, del dulce de los besos, del loco naufragar sobre su cuerpo. Era... y hoy que no es, extraño todo eso.
Juan Carlos Martínez(Blog Mis tangos)
Subido por Juan Carlos Martínez
| Comentarios - Escribí tu comentario |
11/12/09 | 13:17: antonio justel rodriguez dice:
|
... Juan CArlos, puesto que ambos poemas parece semejar ceñirse a la misma persona, diré de ellos que sí, que el autor define muy bien esos juegos malabares que a veces sustentan nuestras relaciones de pareja o amistad pero que..., a veces acaban diluyéndose y tan rápidamaente que quizás no acertemos a reconocer que sucedi´´o algo realmente o no llegó a suceder; está muy bien explicado, muy bien; un saludo, Orión
|
|