Ella y el mundo |
Muy bueno
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Dueña del otro tiempo,
del otro espacio,
vivió en cavernas figuradas.
Caminó la lentitud
gisásea del cansancio
para ver
el revés de las nubes,
un días sin horas,
el decurso de mil segundos,
la sombra de una brizna,
la copa cansada de un árbol,
los hombres y los nombres,
las arterias vitales,
el costado apagado del sol.
Sola
en el borde de la intemporalidad,
en el borde de la luz
que la refleja
sola.
Subido por monica aramendi
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