Poema Coloquial
Tácita presencia que acompaña mi estar
y mis ensueños.
Como ayer lo reto a pisar el ruedo
para acariciarnos con palabras.
Lo encuentro aquí compartiendo mi litera
y su perfume que me sabe a sándalo y tabaco.
Nadie sabe de él pero está, invitado secreto
arrullando mis silencios
arropándome con música llevándome a ese lugar
de sentidas ansias compartidas.
El tiempo pasa con su prisa
pero inútilmente, no puede llevarlo de aquí
y dejarme sin su acento y sus sentires.
Se queda en mí, me habla sin importar el hoy
todos los vientos lo acercan para que mis manos
le regalen esa ternura que lo envuelve desde aquí
y lo persuaden a recordarme. . .