PRIMERA LLUVIA |
Muy bueno
- 1 voto
No es más que soledad lo que la lluvia entona.
No hay aves.
Sólo mis ojos revolotean sobre el paisaje
que impávido me observa.
Avasalla la tonada triste del agua que gorjea,
estallando en alborotado río al pie de la hiedra.
Ella, en el límite hunde sus pies claros, encandilada.
Remoja el precoz borde de su inocente falda.
Como te envidio mujer de frescas venas,
que atrevida el zumo de lodo pruebas,
sin importar que detrás de los cristales
juzguen tu ensueño mi reflejados ojos.
No bebas tanto.
El amor erróneo provoca amarga hartura.
Es un sol candente, oscuro,
donde se deslumbran y queman
pájaros de greda. Y ese viento sediento
que te desvela, te atrapará
en sus noches y en sus recodos.
Yo como tú vi pasar mi río.
No me animé a descolgar mi estrella,
y al verte a ti regalar tu nombre,
aquél instante regresó impetuoso.
Bendita lluvia que del cielo vienes
a acrisolar flores. Misterio y vida.
Benditas lágrimas que mi alma vierte.
Perdón y olvido. Grito y cenizas.
Centaura
Subido por Beatriz Teresa Bustos
| Comentarios - Escribí tu comentario |
|