Domingo tipo... |
Domingo tipo...
Domingo... tipo diez de la mañana. El monstruo de hierro y hormigón comienza a abrir sus ojos lentamente. Una radio que habla, un pedo que no calla... y el sol tímidamente en las ojeras. Silbidos de gorriones fugitivos, aromas de estofados aromados, rumor de calle solitaria, adoquinada, y en cada esquina un encuentro inesperado. Domingo... placidez del hastío. Domingo... casi un día vacío. La brisa perezosa que no llega y el cálido sopor de no hacer nada. Mi noche se nota en el cuarto de sábanas revueltas de un mal sueño. Mi noche se nota en la cara de eterna soledad de madrugada. Domingo... espera lenta de un lunes tramposo. De un lunes de volver al mismo infierno. De un lunes corajeado a contra cuerpo porque el fervor de juventud ya se ha acabado. Domingo sin fútbol... porque no lo quiero; sin plazas... porque ya no hay juegos; sin todo... porque ya no tengo. No tengo ganas de cruzar sonrisas, de cruzar miradas, de esquivar cagadas. No tengo ganas de domingos nuevos donde todo es viejo, donde no hay misterios. Domingo a solas... como fueron mis domingos desde el día que he perdido la alegría. ¡Alegría...! Quién pudiera retornar a la alegría si ahora Buenos Aires ya no es mía. No es mía ni es de nadie. Ni siquiera es Buenos Aires. Hoy sólo es descontrol por todas partes. Se ha dejado entreverar en la malicia libertina que produce la codicia. Domingo... para qué sirve el domingo si no puedo ya cambiar este destino. Debe un día más de mis semanas enterradas con los restos de mis ganas. Domingo... antesala de un lunes... lo mismo... Solamente un día más hacia el abismo.
Juan Carlos Martínez (Blog Mis tangos)
Subido por Juan Carlos Martínez
| Comentarios - Escribí tu comentario |
08/09/09 | 17:03: antonio justel rodriguez dice:
|
... Juan Carlos ¿ crees que es el fin del mundo, amigo...? ¿en serio...?; Buenos Aires no será el Buenos Aires que conociste en otro momento, pero él ahí está, renovándose, queriendo renovarse, con tus gentes y otras gentes nuevas, con ocasiones para conocer y vivirlas antes de irnos; y, además ¿ quién hadicho que no podrás inventarte otros días, otras amistades y otras relaciones nuevas.. .? Tal vez alguien te esté esperando y no lo sepas, tal vez la felicidad te esté mirando y tú todavía no la veas; hay gente peor, mucho peor y sonríe cuando puede; a´nimo, amigo, levántate y lucha, s´ñe que puedes hacerlo porque has escdrito un poema con mucho empuyje y fuerza ¿ cómo si no hubieras podido hacerlo...?; lo dicho y un abrazo, Orión
|
|