La infamia "El Tango se quedó sin letra" |
La nota de la revista Ñ despertó no pocas respuestas, creo que ninguna tan precisa y minuciosa como la de la Periodista, Historiadora, Investigadora y Coleccionista de Tango, la Sra. Nélida Rouchetto (Secretaria General de la Fundación "La Casa del Tango").
Al Señor Editor General Revista de Cultura Ñ
D. Juan Bedoian
Diario Clarín
S.D. C/ copia a: Sr. Editor Adjunto
D. Jorge Aulicino
S.D.
Leyendo el titular – publicitario y periodístico – "El Tango se quedó sin letra" ("Ñ" 18/8/07), volvemos a dudar si es por ignorancia o mala fe. Nuestro enfoque (en síntesis) es sobre la verdad que niega a este titular.
Las costumbres de vida se fueron modificando desde los inicios anónimos del Tango. El género fue actualizando y enriqueciendo su contenido y sus formas, sin necesidad de "bastardearse" ni "colonizarse" con la moda "extranjerizante".
Cuando se habla o escribe en términos negativos sobre el Tango se repiten dichos con gran confusión, mezclando el orden de sus formas y sus aconteceres, en este caso apuntando hacia las letras y sus autores.
Es conveniente remarcar que se trata de letras para un género musical. Por lo tanto si es para Tango debe integrar la temática literaria con la métrica y el tempo de la "cancionística" del tango-música (como lo enseñaron Homero y Virgilio Expósito).
Autores consagrados no tuvieron la merecida difusión, por eso se desconocen sus producciones actualizadas: Cátulo Castillo (La patraña), Julio Camilloni (Sube el dólar), Manolo Barros (La conciencia), Carlos Bahr (Con el dedo en el gatillo), Alberto Mastra (Harina amarga), Eugenio Majul (Si se vendiera el tiempo), Abel Aznar (La misma mentira). etc. etc.
¿Qué podían esperar los nuevos autores, con grabaciones incluidas? Por falta de difusión así se ocultó las obras de: Darío Cardoso (Vigilia), Mario Iaquinandi (Un hombre nuevo), Luís Alposta (Tres puntos), Miguel Jubany (Debe y haber), Carlos Massetti (Gorrión de infancia), Eduardo Romano (La zorra tristeza), Juanca Tavera (Con mar de fondo), Rubén Garello (Buenos Aires conoce), etc. etc.
El Tango en su historia jamás pasó por una crisis de creación en todas sus formas creativas. Como señala Irene Amuchastegui: "hay casos actuales, notorios, aislados y dispares que contraponen a los augurios de extinción de los letristas". Agreguemos "Pompeya no olvida" a "Ciudad de nadie" de Alejandro Swarczman, "Carritos cartoneros" de Carlos Ceretti, "Mi país" de Roberto Díaz, "Truco amargo" de Hamlet Lima Quintana, "Fantasma de Luna" de Raymundo Rosales, "Compadre" de María del Mar Estrella, etc. etc.
Según A.G.Toro, el profesor O.Conde dice que: "El Tango como género popular ha muerto", también H.Salas lo señala y se enrosca en las historias de ayer, y no investiga en la historia "viva" de los últimos 40 años.
¿Conocen acaso el trasfondo del "vaciamiento cultural argentino", iniciado desde el tango? ¿Saben desde cuando y cómo se manipuló el control de la difusión? En la década del cincuenta, entre las direcciones artísticas y comerciales de las radios, con las empresas comerciales de la música (Editoriales y grabadoras) presionaban a los artistas para su control en los temas.
Aceitado el proceso, en 1967, decretaron el despido en masa, sin indemnización, de músicos, cantores, actores, libretistas, dejando acéfalas todas las radios oficiales. Oportuno y barato para privatizarlas.
En el período (60/67) fue tal el abuso de "atenciones" por pasadas radiales a los técnicos de cabina, los conductores de programas y promotores publicitarios, al no poder justificar esos gastos, debieron facturarlos, por las exigencias del control económico de las casas multinacionales (ej. CBS), así fueron desplazando del conocimiento "popular" la música argentina: Tango y Folklore.
Héctor Negro en su comentario expone un diagnóstico exacto y remarcó lo que bien aprendió de los análisis que denunciamos desde 1960 con el historiador y crítico musical, el abogado Luis Adolfo Sierra, porque todo gira en la falta de difusión, que a su vez origina la falta de "fuente de trabajo" para todas las variantes artísticas del género, con sus autores e intérpretes incluidos.
Cerramos nuestro enfoque emulando a conocidos autores de HOY: "Vivamos nomás" (Héctor Negro), "No lo van a lograr" (Ernesto Pierro), ¡Viva el Tango! (Horacio Ferrer).
Atentamente
Nélida Rouchetto,
Investigadora, Periodista
DNI 3.166.533
Subido por Ricky
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