|
|
Las maquinarias de la noche
1992 - Cuento
Abelardo Castillo
|
| Textos incluidos en
Las maquinarias de la noche |
|
Muchacha de otra parte
|
Cuento |
Calificación:
Aún no han votado este texto
-
Ingresá tu voto
|
| Comentarios de nuestros lectores -
Escribí tu comentario |
28/09/11 | 21:18: constantino mpolás andreadis dice:
|
| “LAS MAQUINARIAS DE LA NOCHE” DE ABELARDO CASTILLO
No quiero seguir leyendo. Con “Carpe diem” basta y sobra. “Carpe diem” es el primer cuento de “Las maquinarias de la noche”. Es imposible que “Carpe diem” no sea el primer cuento de Abelardo Castillo.
Y ni siquiera el primer cuento: con las seis primeras páginas de ese primer cuento me conformo.
Para qué más: pedir más es pedirle peras al olmo. Pero claro, la poesía es eso. Por supuesto, es mucho, es infinitamente más que todo eso. Y, sin embargo, es eso, nada más que eso: la yapa.
Casi digo, y entonces lo repito, grappa en lugar de yapa, yeta en lugar de jeta, cara, coro, o cola de la papa, del querosén, del barrilete o rata, rito, mito, crisol de razas, hito. Antes de los coreanos y de los chinos, antes pero después de los aerolitos, para nosotros un japonés era un hiroito, tuñón era un gran poeta, y césar, el hijo de baldomero, un poeta que se murió más tarde y que para enterrarlo hay que leer.
No quiero que me disculpen, quisiera que me dejaran seguir leyendo lo que para recomendarlo de antemano tengo la obligación de terminar.
Un deber es un haber que es una deuda. Tengo tantas respuestas que no pido nada. Como un mendigo, pido respuestas. Pedir es poseer, tener es repartir, repartir es pensar, soñar es compartir, compartir es amar, hablar, odiar, jugar, buscar, perder, hallar, callar, volver, partir, inventar, recuperar, y olvidar.
Si su Faulkner es Borges, estas páginas me empujan a sus novelas: “El que tiene sed” y “Crónica de un iniciado”. Me prometo leerlas, no puedo prometerles mis aburridos comentarios.
Para que lo sepan, Abelardo Castillo me ganó una sola partida de ajedrez. A los envidiosos, a los que prefieren recordar que no jugamos otras, les informo que no les guardo rencor. Por otra parte, que Abelardo Castillo me haya ganado al ajedrez no quiere decir nada. Por ejemplo, ni siquiera quiere decir que no pueda hasta darse el lujo de escribir una notita sobre Vargas Llosa que da risa y pena.
Resumiendo: cuando acabe de leer este libro, “Las maquinarias de la noche”, voy a ponerme a escribir su comentario, que es éste que íntegramente les anticipo.
constantino mpolás andreadis
LITERATURACONSTANTINO.BLOGSPOT.COM |
| candremis@gmail.com |
| |
|
|
| .: Sobre Abelardo Castillo |
Abelardo Castillo
Argentino
1935
Abelardo Castillo nació en San Pedro (Prov. de Buenos Aires) el 27 de marzo de 1935. Comenzó a publicar cuentos hacia 1957 .
Fundó El Grillo de Papel, continuada por El Escarabajo de Oro, una de las revistas literarias de más larga vida (1959-1974) en la época, caracterizada por su adhesión al existencialismo, al compromiso sartreano del escritor.
Su primera obra de teatro, El otro Judas (1959), reitera el problema de la culpa que asume el traidor del Nazareno, tal vez como un secreto instrumento de Dios, quizá desde el acto existencial de la responsabilidad de un hombre por todos los hombres. Culpa y castigo que son tema de numerosos cuentos de este narrador, un hilo conductor por los arrabales, las casas, los boliches, los cuarteles, las calles de la ciudad o de pequeños pueblos de provincia, donde sus personajes llegan, por lo general, a situaciones límite. No son pocas las veces que parecen concurrir a una cita para dirimir un pleito con su propio destino. La fatalidad de los sucesos hace recordar a Borges, una de sus devociones, de quien toma a veces cierta entonación criolla y distante. En otros cuentos, largos períodos apenas puntuados por la coma, aluden a la violencia, al vértigo de las imágenes, al vivir en tensión de sus criaturas. Algunos relatos incursionan en el delirio y lo fantástico y son secretos homenajes a Poe, a quien Abelardo Castillo transformó en personaje teatral en Israfel, obra premiada por un jurado internacional y que tuviera aquí un largo éxito.
Dirigió también la revista El ornitorrinco (1977-1987). Algunos de sus cuentos fueron traducidos al inglés, francés, italiano, alemán, ruso y polaco. |
| .:Ver más sobre Abelardo Castillo |
| |
| .: Obras de Abelardo Castillo |
| 1959 El otro judas |
| 1961 Las otras puertas |
| 1964 Israfel |
| 1966 Cuentos crueles |
| 1968 La casa de cenizas |
| 1968 Tres dramas |
| 1972 Los mundos reales |
| 1976 Las panteras y el templo |
| 1982 El cruce del Aqueronte |
| 1985 El que tiene sed |
| 1989 Las palabras y los días |
| 1991 Crónica de un iniciado |
| 1992 Las maquinarias de la noche |
| 1998 Cuentos Completos |
| 1999 El Evangelio según Van Hutten |
| |
| .: Premios otorgados a Abelardo Castillo |
| 1961
Casa de las Américas |
| |
| .: Textos para leer de Abelardo Castillo |
|
El candelabro de plata (Cuento)
|
|
La que espera (Cuento)
|
|
Las panteras y el templo (Cuento)
|
|
Muchacha de otra parte (Cuento)
|
|
| Obras de
Abelardo Castillo |
|