Holly Golightly es, tal vez, el personaje más cautivante creado por este maestro de la seducción que era Truman Capote.
Atractiva sin ser linda, tras haber rechazado una carrera de actriz en Hollywood, Holly se convierte en una de las figuras del Nueva York más sofisticado, bebiendo cócteles y rompiendo corazones. Mezcla de picardía e inocencia, de astucia y auntenticidad, Holly se contenta con vivir al día, sin pasado, no queriendo pertenecer a nada ni a nadie, sintiéndose desterrada de todas partes, pese al glamour que la rodea y soñando siempre en ese paraíso que la rodea que para ella es Tiffany's, la famosa joyería neoyorquina.
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24/10/09 | 19:42: angela dice:
DESAYUNO EN TIFFANY DE TRUMAN CAPOTE
atraida por la romantica y sofisticada imagen de Audrey Hepburn en el papel de Holly, su vecino, George Peppard, el guapo y depresivo vecino que además es escritor, y qué puedo decir de la maravillosa melodia Moon River, se hace una la idea de una historia graciosa y romántica. Nada más lejano a la cruda y callada realidad de Holly y a la de su apuesto vecino, que igual que ella esconden algo. En la historia se desenvuelven graciosas escenas, alta moda entre el medio, el rostro mágico de la actriz, y sin embargo no puede ninguno de los dos huir de su propio pasado, aunque el de ella es aún más impactante que la escasez monetaria que parece les hace sombra a ambos. Ella es la más pura sofisticación de la moda, él guapo y bien puesto. La historia se encarga de romper ese círculo de glamour, encontramos la entrega de cada uno al otro en su propia realidad y sin caretas.
Es un clásico del cine, pero en literatura es un drama psicológico con todos los ingredientes del mundo de la moda y la farándula, felizmente con un final sincero y esperanzador.
De origen sureño -nació en Nueva Orleáns en 1924-, Truman Capote se insertó de lleno en la narrativa norteamericana desde su precoz aparición en el mundo literario cuando sólo contaba veintitrés años. Su educación formal apenas si había abarcado los estudios primarios, pero la riqueza lexical y psicológica de su prosa revelaban temprana madurez. La hábil fusión de elementos fantásticos y grotescos, humorísticos y horripilantes, sensuales y metafísicos, logró que pronto el público y la crítica lo considerasen escritor de difícil clasificación, indagador preciso y lírico de los aspectos más engañosos, secretos y perversos de una realidad aparentemente simple y apacible. De tal modo desarrolló, entre 1948 y 1965, su inquietante galería de personajes y situaciones en novelas, relatos breves y obras teatrales.
Sorprendentemente, con vigoroso golpe de timón y no menor originilidad estilística, en 1965 mostró una faceta desconocida al publicar la obra capital en su producción: A sangre fría (un libro con el que inauguró un nuevo género: la novela de no ficción).
Capote fue galardonado en dos ocasiones con el premio O´Henry para relatos y ha sido miembro del National Institue of Arts and Letters.