Azul es el libro con el cual se inicia el modernismo. Fue publicado en Chile por un Rubén Darío juvenil, abierto a todas las influencias de la poesía francesa del momento. Contiene cuentos y poesías.
Los cuentos de "Azul" vistos por el mismo Rubén Darío
Fue Cátulo Mendes mi verdadero iniciador. Alguno de sus cuentos lírico-eróticos, una que otra poesía de las comprendidas en el Parnase Contemporaine, fueron para mí una revelación. Luego vendrían otras anteriores y mayores: Gautier, el Flaubert de Las tentaciones de San Antonio, Paul de Saint Victor, etc. Ciertas notas heterodoxas las explican ciertas lecturas. En cuanto al estilo, era la época en que predominaba la afición por la escritura artística y el dilentatismo elegante. En el cuento El rey burgués creo reconocer la influencia de Daudet; en El sátiro sordo, el procedimiento es más o menos mendesiano, pero se impone el recuerdo de Hugo y de Flaubert. En La ninfa, los modelos son los cuentos parisienses de Mendes, de Armand Silvestre, de Mazeroi, con el aditamiento de que el medio, el argumento, los detalles, el tono, son de la vida de París, de la literatura de París. En El velo de la reina Mab, el deslumbramiento shakespeariano me poseyó y realicé por primera vez el poema en prosa. Más que en ninguna de mis tentativas, en ésta perseguí el ritmo y la sonoridad verbal, la trasposición musical.
Autobiografía, Rubén Darío
Calificación:
Muy bueno
- 3 votos -
Ingresá tu voto
Comentarios de nuestros lectores -
Escribí tu comentario
22/07/11 | 12:54: Maria Delia dice:
Es el mejor poeta que nuestra patria a podido ver nacer, sus obras llenas de romance y cultismo nos llenan de regocijo y añoranza al leerlas.
Estamos orgullosos del inmortal poeta R.D
Nació el 18 de Enero de 1867 en Metapa, Nicaragua, Félix Rubén, hijo de Manuel García Darío y Rosa Sarmiento Darío.
Estudió con los Jesuitas en 1878 y escribió en 1879 sus primeros poemas.Poesías y artículos en prosa fue un trabajo que realizó en 1881 y nunca llegó a publicar.Suspende sus estudios regulares y luego se emplea en la Biblioteca Nacional de Managua en 1885.
En 1886 llegó a Valparaíso, tenía diecinueve años, allí realizó colaboraciones periodísticas en diarios de Valparaíso y Santiago.
En 1888 aparecen sus Rimas y Azul.En Febrero del año siguiente parte a centroamérica pocos días después de haber enviado su primera colaboración al diario La Nación de Buenos Aires.
En los años siguientes desempeña diversos cargos diplomáticos y publica en Madrid Cantos de vida y esperanza (1905) y El canto errante (1907). México, La Habana, París, Barcelona, son las escalas del viaje final de Darío. En Nueva York cae enfermo y se retira a una hacienda de Nicaragua.
A las 10 de la noche del 6 de febrero de 1916 murió Darío a los 49 años de edad en León, la ciudad de su infancia. Frente a su distinguido cadáver de poeta desfilaron durante cinco días miles de personas.