Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.
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13/09/11 | 20:05: leticia diaz gama dice:
Octavio Paz... singular. Él, solo él alcanza dos esquinas: sencillez excéntricidad.
Se describe a si mismo, sonoro hasta el grito, eco distante que se afila surcando el tiempo para anidar en todo el bullicio y retoma el vuelo en el silencio.
Paz nació en la ciudad de México el 31 de marzo de 1914. Hijo de una española y de un abogado mexicano con sangre india, desde su juventud sintió su personalidad como un crisol de culturas. Tras cursar sus estudios universitarios, decidió dedicarse a la literatura y en 1931 fundó la revista Barandal. Dos años después publicó su primer poemario, Luna silvestre.
En 1937 Paz marchó a España para apoyar al gobierno republicano en la guerra civil y se unió a la alianza de escritores antifascistas. Tras un viaje a París, donde trató a los surrealistas, regresó a México e inició una intensa actividad cultural traducida en la fundación de las revistas Taller (1939) y El Hijo Pródigo (1943) y en la creación de grupos artísticos y teatrales. Ello no le impidió desarrollar su obra poética, con títulos como A la orilla del mundo (1942), los poemas en prosa de ¿Águila o sol? (1951) y La estación violenta (1958), mundo deslumbrante y telúrico, identificado con el espíritu del autor y expresado en un lenguaje de gran violencia expresiva, que debía tanto al surrealismo como a la mitología azteca. Éstas y otras obras fueron recogidas en 1960 en Libertad bajo palabra y, junto con el ensayo El laberinto de la soledad (1950), conformaron una reflexión sobre las raíces espirituales mexicanas.
Tras publicar Salamandra (1962), uno de sus textos más surrealistas, Paz residió entre 1962 y 1968 en la India como embajador de su país. Durante este período experimentó un gran interés por el pensamiento oriental y las relaciones entre palabra e imagen. Fruto de ello fueron Blanco (1967) y Topoemas (1968) -definidos por el autor como "poesía espacial, por oposición a la poesía discursiva"-, y los poemas incluidos en Ladera este (1972). A la misma etapa pertenece el ensayo Marcel Duchamp o el castillo de la pureza (1968).
En 1968 Octavio Paz dimitió de su cargo de embajador como protesta por la represión del gobierno mexicano contra el movimiento estudiantil. Durante los años siguientes alternó sus estancias en Europa, México y los Estados Unidos, donde impartió clases en la Universidad Harvard. En 1981 recibió el Premio Cervantes. Entre sus obras posteriores cabe citar el libro de poemas Hijos del aire (1981) y los ensayos El ogro filantrópicos (1979) y Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe (1982).
En 1990, Octavio Paz fue galardonado con el Premio Nobel de literatura. Finalmente muere el 20 de abril de 1998 en la Ciudad de México.
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