Cada rosa gentil ayer nacida,
cada aurora que apunta entre sonrojos,
dejan mi alma en el éxtasis sumida
nunca se cansan de mirar mis ojos
¡el perpetuo milagro de la vida!
Años ha que contemplo las estrellas
en las diáfanas noches españolas
y las encuentro cada vez mas bellas.
Años ha que en el mar conmigo a solas,
¡y aún me pasma el prodigio de las olas!
Cada vez hallo la naturaleza
más sobrenatural, más pura y santa,
Para mí, en rededor, todo es belleza:
y con la misma plenitud me encanta
la boca de la madre cuando reza
que la boca del niño cuando canta.
Quiero ser inmortal con sed intensa,
porque es maravilloso el panorama
con que nos brinda la creación inmensa;
porque cada lucero me reclama,
diciéndome al brillar: "Aquí se piensa,
también aquí se lucha, aquí se ama."
Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo nació el 27 de agosto de 1870 en la ciudad mexicana de Tepic. Fue un poeta romántico, enmarcado en el modernismo. Su obra poética es la más conocida, pero escribió también cuentos, novelas y una biografía de la poetisa mexicana Sor Juana Inés de la Cruz. Nervo expresa con melancolía emociones y sentimientos con un estilo ameno y fluido. Estudió para sacerdote en el Seminario de Zamora, pero no continuó con ese estudio. En 1891 ya trabajaba como escritor, colaborando en Mazatlán en el Correo de la Tarde. Colaboró en la famosa revista Azul, situación en la que conoció a Rubén Darío. Fundó y dirigió con Jesús Valenzuela la Revista Moderna, sucesora de Azul y en 1900 publicó su primer libro de versos "Místicas". Viajó a París y durante su estancia en Europa escribió Poemas (1901), El éxodo y las flores del camino, Lira heroica (1902), Las voces (1904) y Jardines interiores (1905). Cuando regresó a México ya era un escritor consagrado. Tiempo después fue enviado como ministro plenipotenciario en Argentina y Uruguay.
Otras obras de Amado Nervo: "En voz baja" (1909), Serenidad (1912), El diablo desinteresado (1916) y Plenitud (1918).
Una propuesta del Malba para acercar a los mayores con el arte Una iniciativa que propone acercar a los adultos mayores al mundo del arte se concreta todos los jueves en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) de la mano de guías educadores, que logran convertir cada recorrido en una experiencia enriquece