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Correo casero de Recienvenido
Macedonio Fernández
Querido Jorge Luis (1):
Iré esta tarde y me quedaré a cenar si hay inconveniente y estamos con ganas de trabajar. (Advertirás que las ganas de cenar las tengo aún con inconveniente y sólo falta asegurarme las otras.)
Tienes que disculparme no haber ido anoche. Soy tan distraído que iba para allá y en el camino me acuerdo de que me había quedado en casa. Estas distracciones frecuentes son una vergüenza y me olvido de avergonzarme también.
Estoy preocupado con la carta que ayer concluí y estampillé para vos; como te encontré antes de echarla al buzón tuve el aturdimiento de romperle el sobre y ponértela en el bolsillo: otra carta que por falta de dirección se habrá extraviado.
Muchas de mis cartas no llegan, porque omito el sobre o las señas o el texto. Esto me trae tan fastidiado que rogaría que se viniera a leer mi correspondencia en casa.
Su objeto es explicarte que si anoche vos y Pérez Ruiz en busca de Galíndez no dieron con la calle Coronda, debe ser, creo, porque la han puesto presa para concluir con los asaltos que en ella se distribuían de continuo. A un español le robaron hasta la zeta, que tanto la necesitan para pronunciar la ese y aún para toser. Además, los asaltantes que prefieren esa calle por comodidad, quejáronse de que se la mantenía tan oscura que escaseaba la luz para su trabajo y se veían forzados a asaltar de día, cuando debían descansar y dormir.
De modo que la calle Coronda antes era ésa y frecuentaba ese paraje, pero ahora es otra; creo que atiende al público de 10 a 4, seis horas. Lo más del tiempo lo pasa cruzada de veredas en alguna de sus casas: quizá anoche estaba metida en lo de Galíndez: ese día le tocó a él vivir en la calle.
Es por turnos y éste es el de que yo me calle.
(1)Se refiere a Jorge Luis Borges
Macedonio Fernández
Papeles de Recienvenido (1929)
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| Comentarios de nuestros lectores -
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17/10/10 | 11:45: Cecilia Martin dice:
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| Macedonio tiene mucho más escrito... Manera de una psique sin cuerpo, Cuadernos de todo y nada, Para una metafísica argentina, Todo y nada, Adriana Buenos Aires, No todo es vigilia la de los ojos abiertos, entre otros y para conocer a Macedonio es recomendable el libro de Ana Camblong, Macedonio (retórica y politica de los discursos paradójicos). La página es muy útil gracias. |
| ioyca@hotmail.com |
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22/02/10 | 13:26: Silvia dice:
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| Ler a Macedonio es refrescante, revitalizador. Escribir después de Macedonio y otros genios de su generación, es una tarea complicada |
| sgarcia@bariloche.com.ar |
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29/03/09 | 16:29: alberto dice:
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Leer a Macedonio Fernández siempre me dado un fantástico placer. Y este texto, cuyas ideas han sido robadas por malos cuentistas, pésimos guionistas de pésimos programas de televisión, y otra diversidad de alimañas, revela su ironía rebelde, su habilidad para armar ideas locas, y su humor -casi inglés-, que lo acompañó siempre.
Gracias Macedonio. |
| albertocoman@gmail.com |
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