Ir a la página de inicio de Escribirte
Portada | Biblioteca | Blogs | Foros | Tienda | Suscripción | Contacto | Especiales | Difusión cultural | Canales RSS RSS
Autores Obras Textos Entrevistas Informes Audioteca
 Buscar en el sitio   
| Viernes 25 de mayo de 2012
Entrá a Radio La Quebrada
Escribí un comentario Enviá este artículo Votá este artículo
Texto al 100% Aumentar texto
Narrativa RSS Narrativa

Giorgio Bufalini y la muerte de Venecia

Osvaldo Soriano

Hace diez años, el detective privado Giorgio Bufalini llegaba a su despacho a las ocho de la mañana. Vivía cerca del molino Stucchi, en Venecia, hasta que el año pasado andaba con los bolsillos tan arrugados que tuvo que aceptar una indemnización de dos millones de liras para desalojar la casa que alquilaba desde hacía quince años.

"Ahora -dice, recostado en un sillón que tiene el mismo color gris de la ciudad- vivo en Spinea, tengo que tomar el vapor y nunca llego antes de las diez" . Extraña profesión la de Bufalini para una ciudad como Venecia. Su oficina está en un lugar encantador, la Calle del Cafetier, junto al Ponte de la Viste, a cincuenta metros del lugar donde los fascistas mataron a Amerigo Pocini.

"Hago cualquier cosa. Acepto trabajos en todo el Veneto, porque si no sería imposible vivir. Divorcios hay pocos acá porque la gente es muy tradicionalista, enemiga de los escandaletes. Me contrataron muchas veces para seguir mujeres u hombres, pero no es fácil. Esto no es Nueva York. ¿Se animaría a seguir a una mujer en el vaporetto?"

No, su trabajo no parece cómodo. Seguir a alguien por las estrechas callejuelas, escudado detrás de un grupo de turistas puede ser un papelón. "Hace ocho años -recuerda Bufalini con nostalgia-, agarré a dos hombres de Turín que habían robado un collar muy caro en un negocio del Centro Histórico. Los arrinconé en el Casino. Se entregaron mansitos. Eran buenas épocas, señor".

Bufalini invita a tomar cerveza en la Sala Billardi, a cuatro pasos de su oficina. En la calle hay un olor ácido que debe llegar desde el puente. El sol del otoño es, aún, demasiado caliente para la calva del detective. Se pasa un pañuelo blanco y lo guarda en un bolsillo del saco. De allí saldrán luego los arrugados billetes para pagar la cerveza. Aparenta unos 54 años y dice que vive con una muchacha de 22, "¡Bella!", exclama, y guiña un ojo.

De pronto, vuelve a ponerse dramático: "Acá nos hundimos, todos, señor. La ciudad un centímetro por año, yo bastante más rápido. Mire qué paradoja: para restaurar a Venecia hacen falta 270 mil millones de liras. ¡Para levantarme a mí se necesitaría tanto menos!".

Pide otra cerveza y enciende la Muratti. "Me desalojaron de la casa. Un par de millones tientan, más si uno anda rengo del bolsillo. Hasta hace cuatro años acá la vida era tranquila, había que aguantar a los turistas, pero con ellos llegaban lindas mujeres. Ahora nos están echando a todos los venecianos. Las grandes corporaciones compran los edificios y empieza la especulación".

Parece deprimido, pero en un gesto de audacia traga su vaso de cerveza con los ojos grises cerrados. ¿Quién compra? "Las grandes empresas Olivetti, Pirelli, las compañias aéreas. Se trata de echar a los nativos para convertir a Venecia en una isla con palacetes para ricachones. Acá hay 49.457 unidades inmobiliarias, pero sólo viven 10.200 patrones, lo demas está alquilado. Entonces, el primer paso es echar a los inquilinos y luego vender. Gran negocio, señor, pronto van a vender hasta el agua de los canales".

Domina datos, cifras, como si alguien le hulsiera encargado el trabajo. El cronista se lo dice. El sonrie. "Leo los diarios--dice--, es lo único que hago a la mañana. Vea, hace diez años el metro cuadrado de terreno acá valia 150 mil liras, ahora ya se paga 250 mil y dicen que va a subir hasta 400 mil. El Centro Histórico, acá donde estamos sentados, tiene seis mil habitantes fijos. No va a quedar nadie.

Paga y sale junto al enviado. Por la calle pasa una pareja de turistas y ella toma una foto del puente que incluye a Bufalini. Este sonríe: "Vaya uno a saber a dónde irá a parar ese retrato. Ya ve, acá uno no es dueño ni de su alma". Cuando entra en la oficina levanta la cortina y mira a través de los barrotes las azoteas rojas. "Todo empezó cuando la empresa Romana Beni Stabili hizo un complejo inmobiliario moderno de cien departamentos. Sólo vendió el 30 por ciento. La gente que compra quiere las casonas, viejas por fuera y puestas a todo lujo por dentro. Hasta Marcello Mastroiani compró un departamento moderno para pasar vacaciones".

Va hacia una vieja heladera, saca una manzana y empieza a mordisquearla. "Yo soy comunista. Estoy convencido que en el negocio andan todos los partidos del gobierno, como siempre. La compañía Aeritalia compró el que era Hotel Splendid y va a montar una residencia de lujo. ¿Quiénes están detrás de eso?".

Por de pronto, Venecia amenaza cambiar de manos y convertirse simplemente en un complejo turístico. El gobierno obliga a restaurar, pero concede solo el cuarenta por ciento de los gastos. La mayoría de los propietarios -gente de trabajo que ha heredado sus viviendas-, no está en condiciones de cumplir las ordenanzas. Las grandes empresas, sí. Ellas compran, restauran, luego hacen su negocio.

Al mediodía, tres viejos músicos se guarecen bajo el toldo de un café en la Piazza San Marcos, y tocan. Los turistas no escuchan, pero toman cerveza, refrescos. Los sonidos del violín, el piano, el contrabajo, intentan piezas de moda, alegres, simples. No hay caso: el ritmo es triste, amargo y nadie aplaude. Los viejos miran a los turistas con una cierta indiferencia. Las palomas descienden sobre las mesas, picotean.

Bufalini sonríe: "Napoleón dijo una vez que esta plaza era el más bello salón de Europa" De pronto cambia de expresión, mira a i musici y dice en voz baja: "Thomas Mann puso acá a su personaje porque sintió algo que nosotros sentimos siempre. Venecia es el único lugar del mundo donde se muere sin dolor. Ojalá nos dejen".


Osvaldo Soriano
()

Calificación:  Malo Regular Bueno Muy bueno Excelente Excelente - 4 votos  -  Ingresá tu voto

Comentarios de nuestros lectores -  Escribí tu comentario
04/07/11 | 20:06: lucarini noemi dice:
Esta madrugada desvelada con mi pequeña radio que creo que era Nacional, escuche la lectura de este magnifico texto, demas esta decir que me demore en el recuerdo de cada vocablo ,pude ver las palomas revolotear sobre las mesas, y la niebla que oculta por momentos a la ciudad, y ademas esa realidad tan bien expresada , de estos tiempos que nos convierte en errantes vagabudos de nuestras propias tierras , despojadas de sus habitantes naturas e invadidas por modernos invasores de guante blanco ...
nl1898@arnet.com.ar
 
Diseño web
 
.: Sobre Osvaldo Soriano
Osvaldo Soriano Osvaldo Soriano
Argentino Argentina
1943 - 1997

Osvaldo Soriano nació en Mar del Plata en enero de 1943. En 1973 publicó su primera novela "Triste, solitario y final", traducida a doce idiomas. En 1976, después del golpe de Estado, Soriano se trasladó a Bélgica y luego vivió en París hasta 1984, año en que regresó a Buenos Aires. En 1983 se conoció en Buenos Aires "No habrá mas penas ni olvido", llevada al cine por Héctor Olivera, que ganó el Oso de Plata en el festival de cine de Berlín. En 1983 se publicaron seis ediciones de "Cuarteles de invierno", ya considerada la mejor novela extranjera de 1981 en Italia, y llevada dos veces al cine. En 1984 apareció "Artistas, locos y criminales", y en 1988 "Rebeldes, soñadores y fugitivos", colecciones de textos e historias de vidas. Ese mismo año se publicó "A sus plantas rendido un león", la novela de más éxito editorial de los últimos años. Entre 1989 y 1990 escribió "Una sombra ya pronto serás", llevada al cine en 1994 una vez más por Héctor Olivera. En 1993 publica "Cuentos de los años felices", historias cortas, la mayoría de las cuales aparecieron en el periódico Página 12, del cual Soriano es asiduo colaborador. Las novelas "Triste, solitario y final", "No habrá más penas ni olvido", "Cuarteles de invierno" y "A sus plantas rendido un león" han sido publicadas en veinte países y traducidas a los idiomas inglés, francés, italiano, alemán, portugués, sueco, noruego, holandés, griego, polaco, húngaro, checo, hebreo, danés y ruso. Osvaldo Soriano murió el 29 de enero de 1997 en Buenos Aires.
.:Ver más sobre Osvaldo Soriano
 
.: Obras de Osvaldo Soriano
1973 Triste, solitario y final
1980 No habrá más penas ni olvido
1980 Cuarteles de invierno
1984 Artistas, locos y criminales
1986 A sus plantas rendido un león
1988 Rebeldes,soñadores y fugitivos
1990 Una sombra ya pronto serás
1992 El ojo de la patria
1993 Cuentos de los años felices
1995 La hora sin sombra
1997 Piratas, fantasmas y dinosaurios
2006 Arqueros, ilusionistas y goleadores
 
.: Textos para leer de Osvaldo Soriano
Caídas (Cuento)
El hijo de Butch Cassidy (Cuento)
El ojo de la patria (fragmento) (Novela)
Giorgio Bufalini y la muerte de Venecia (Cuento)
La California Argentina (Cuento)
Mecánicos (Cuento)
Asimismo, todo aquello Asimismo, todo aquello


Como todo aquello


Entre un montón de papeles hay una hoja olvidada. Est&aacu... Ampliar

Comprar$ 25.00

Diseño web

Canal RSS Blogs

UNICA MANERA
Otra lluvia más.
A mi nieta Felicitas
ATAHUALPA YUPANQUI: a dos décadas de su cabalgata pa´l silencio por JAVIER PEÑOÑORI
Apuntes para la memoria
Entrá a los Blogs
Entrá a los Blogs
Instituto Mallea

Canal RSS Guía de Servicios

Talleres Literarios 2012
Ver más cursos y talleres Ver todos los servicios
Radio On Line

Canal RSS Foros

Dicotomía y síntesis
LA CAUTIVA por Edmundo Cartos
Testigos libres
Corrección de textos
Poque sabes... Miryam C. de Seia
Entrá a los foros
Entrá a los Foros

RSSCanales RSS
Ahora podés tener a Escribirte
en tu sitio web

Más información

Canal RSS Trivias

¿Cuál es el título de la novela de Faulkner en la que se narra la peripecia de los Bundren para sepultar a su madre?
Marianella
La mujer de Strasser
Mientras agonizo
Libros nuevos y usados en internet
Fotografía y plástica
A

 Artes visuales

Indexarte.com.ar
Artes Visuales
Una propuesta del Malba para acercar a los mayores con el arte
Una iniciativa que propone acercar a los adultos mayores al mundo del arte se concreta todos los jueves en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) de la mano de guías educadores, que logran convertir cada recorrido en una experiencia enriquece
El Lamento de los Muros
Hasta el 01-07-2012
Diego Rivera
Mexicano 1886-1957
Muñequitas Traviesas
Una obra de Ernesto Reich
Expo-artistas 2012 en el Centro Cultural Borges
Cierra el 15-10
Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco
Ciudad de Buenos Aires, Argentina
Suscribite

¡Suscribite a nuestro boletín!
Elegí tu libro en Mercadolibros.com.ar
Polisapo en el caminoDiccionario Alemán - Castellano / Castellano Alemán Aldea de penitentesLiteratura Americana FemeninaEl RubioLos nudos del silencioTiempo de otroCuerpo imaginarioFrutos de cristalExplicaciones y retratos
Noticias | Efemérides | Novedades | Ventas | Biografias | Textos | Audio | Recomendados | Entrevistas | Informes | Agenda | Concursos | Editoriales | Lugares | Actividades | Blogs | Foros | TiendaFundación | Letras de Tango I | Letras de Tango II | Contacto | Boletín
© 2006-2012- www.escribirte.com.ar | Todos los derechos reservados   | Diseño Web | Canales RSSRSS